Arte Rupestre

NOTICIAS DEL ARCO






Contacto
 


Inicio > Noticias



Clottes recorre el arte rupestre francés de los últimos 20 años

El prehistoriador Jean Clottes, presidente de la comisión de Arte Rupestre de la UISPP (Unión Internacional de Ciencias Prehistóricas y Protohistóricas) pronunció ayer la conferencia «Últimas cuevas descubiertas: Chauvet, Cosquer y Cussac», en la que expuso, y mostró por medio de imágenes, estas tres «importantes» cavernas prehistóricas y su importancia dentro del estudio del arte paleolítico. El acto tuvo lugar en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA y fue organizado en colaboración con Tribuna Ciudadana. En él también participaron Javier Fortea, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, y Félix Fernández de Castro, miembro también de Tribuna, quien explicó que Clottes dedicó los primeros años de su vida al megalitismo y a la Edad del Bronce, objeto de su tesis doctoral en la Universidad de Toulouse. Sin embargo, dijo Fortea, España jugaría un papel «casi decisivo» en la reorientación de su carrera profesional. En 1973 fue invitado a este país a ver los trabajos de Puente de Viesgo en Cantabria, un viaje que «recondujo su carrera al arte paleolítico», dijo Fernández.

Cosquer, ubicada bajo el mar de Marsella, «es importantísima», ya que las pinturas que se encuentran en las salas superiores se han preservado por estar situadas sobre el nivel del mar. «Había muchas más, pero las que tocó el agua están destruidas», dijo. Una segunda razón por la que esta caverna es importante es debido a que se pueden encontrar en ella dos períodos de arte paleolítico. El primero de unos 28.000 años de nuestra era -aunque es probable que a esta datación se le puedan sumar otros 5.000- y un segundo que tiene una datación de 19.000. «Entre estos dos períodos los hombres aparentemente dejaron la cueva. Probablemente la cerraron y luego volvieron. Esto quiere decir que era de fácil acceso», señaló el prehistoriador. Asimismo, expuso que otro de los aspectos sumamente significativos de Cosquer es el número de imágenes, ya que cuenta con 177 figuras de animales representados -aunque probablemente había más de 500-, 216 signos geométricos, 65 manos en negativo, y la imagen de un hombre muerto.

La segunda cueva, la de Chauvet, se descubrió hace catorce y, según dijo, es «de la misma importancia» que la de Altamira o Lascaux. «Es de las grandes», dijo, y explicó que en ella hay también dos períodos representados. La datación del primero corresponde a unos 31.000 años atrás, y la del segundo es de unos 27.000. Las representaciones artísticas de Chauvet son entonces del Auriñaciense -que corresponde al primer período- y del Gravetiense -el del segundo-. «Antes se pensaba que en el Auriñaciense el arte era tosco, y que después los hombres fueron haciendo un arte más definido hacia el Gravetiense. Sin embargo, Chauvet demuestra que esto no ocurrió así, la gente que hacía arte 35.000 años atrás, podía dibujar tan bien como los de después. Tiene sentido, dijo Clottes, «porque eran hombres y mujeres como nosotros, humanos modernos que estaban en África desde hace 150.000 o 200.000 años.

Los temas reproducidos en esta cueva no son exactamente los mismos que se pueden encontrar en España, de hecho, son bastante singulares. Generalmente los animales eran caballos, bisontes o cabras, explicó el especialista; sin embargo, en esta cueva la mayoría son animales que no se cazaban y eran peligrosos como el mamut, el rinoceronte lanudo, el león de las cuevas u osos, que representan el 70% de las pinturas de animales que se pueden reconocer en Chauvet. «Es la cueva con mayor diversidad de animales representados, con 14 especies diferentes», apuntó.

La última de las cuevas, la de Cussac, es también de gran importancia, aunque no se ha investigado debido a problemas legales con los dueños del lugar en donde se encuentra. «Esta cueva es importante porque quien la descubrió y vio los grabados no se puso a explorarla. Lo anunció a los especialistas y está perfecta», indicó el experto. En Cussac no se sabe cuántos animales están representados, pero sí que pertenecen al Gravetiense, y algo único: «Hay siete esqueletos humanos, aunque no se ha excavado».



Fuente: La Nueva España



© 1999 - 2017 Consejo de Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica


Web desarrollada por el Servicio de Patrimonio Histórico de la Región de Murcia
Volver al Inicio