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Los grabados paleolíticos de Siega Verde afrontan el reto de ser Patrimonio de la Humanidad

Castillejo de Martín Viejo (Salamanca).-  Los grabados rupestres de Siega Verde (Salamanca), pertenecientes al Paleolítico Superior, afrontan el reto de ser Patrimonio de la Humanidad, después de que el Ministerio de Cultura los haya presentado ante la UNESCO, junto con las icnitas (huellas) de dinosaurio, repartidas por la península Ibérica.

(EFE) En primer término, a orillas del río Águeda a su paso bajo el puente de Siega Verde, un grabado de un caballo sobre piedra de pizarra datado en el Paleolítico Superior, parte del conjunto de 540 grabados que el Ministerio de Cultura ha presentado a la UNESCO para su posible consideración como Patrimonio de la Humanidad.
Se trata de un yacimiento arqueológico escondido a orillas del río Águeda, en la comarca salmantina de Ciudad Rodrigo, que fue descubierto hace 21 años por el entonces director del Museo Provincial de Salamanca, Manuel Santonja.

De momento, se han descubierto un total de 540 grabados, que no pinturas, repartidos por un entorno de un kilómetro, siempre en el margen izquierdo del río Águeda, que abarca los términos municipales de Martillán, Serranillo, Villar de la Yegua, Villar de Argañán y Castillejo de Martín Viejo.

"Es curioso, pero todos los grabados se encuentran en el lado izquierdo y no en el derecho, tan sólo uno hay al otro lado del río y los expertos han demostrado que se debe a que el grabado lo arrastró el agua por la erosión del margen izquierdo", ha asegurado a EFE el alcalde de Villar de la Yegua, Tomás Méndez.

En Siega Verde se pueden contemplar grabados que dan forma a ciervos, vacas, perros, caballos o cabras y, "al parecer, se trata de rituales religiosos de los propios pobladores del Paleolítico Superior, pertenecientes, la mayoría, a la época Magdaleniense, 15.000 años a.C.".

La mayor parte de las figuras están inscritas en la piedra de pizarra con la técnica del "piqueteado", aunque también se puede apreciar la técnica de la abrasión.

La primera figura que se descubrió fue un caballo, denominado ahora "Caballo del Descubrimiento" y que fue hallado en el término municipal de Martillán.

En los primeros años, los propios vecinos del entorno donde se descubrieron los grabados no le dieron demasiada importancia y, en numerosas ocasiones, este yacimiento sufrió agresiones mediante actos vandálicos, debido a que no estaba lo suficientemente protegido.

Se dio un caso en que durante la visita de varios escolares de un centro docente de Ciudad Rodrigo algunos alumnos se atrevieron a grabar su nombre en las rocas de pizarra donde se encontraban varios de los grabados.

"Ahora ya tenemos cámaras de seguridad por todo el recorrido y existe un vallado para que el acceso sea más complicado", ha asegurado Tomás Méndez.

El alcalde de Villar de Argañán, Luis Ángel Moro, ha avanzado que "el siguiente paso será el de adquirir unos terrenos aguas arriba para que la Junta de Castilla y León aumente la zona de vallado y se proteja aún más a las pinturas".

Para dar más empaque al yacimiento de cara a su posible declaración como Patrimonio de la Humanidad, la Junta invertirá 373.000 euros para acondicionar el centro de interpretación de Siega Verde y mejorar los accesos y habilitar una zona de aparcamiento.

Los últimos grabados rupestres hallados en la península Ibérica fueron los de Foz Côa (Portugal), ubicados a orillas del río Côa, en una zona fronteriza el oeste salmantino, descubierto a finales de los años 90.

De hecho, la candidatura de Siega Verde se presenta ante la UNESCO como una extensión de los grabados de Foz Côa.

En la actualidad, la gestión de Siega Verde la desarrolla ADECOCIR (Asociación para el Desarrollo de la Comarca de Ciudad Rodrigo), concedida por la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León.

Siega Verde se puede visitar dentro de la Ruta de las Fortificaciones de Frontera del oeste salmantino y también está incluida en la Red de Primeros Pobladores de Arte Rupestre de Europa, donde sobresalen las Cuevas de Altamira, en Cantabria, y a la que también pertenecen algunos grabados del Pirineo francés.

"Este yacimiento está aún por explotar y son muchos las cosas que aún faltan por descubrir", ha insistido el regidor de Villar de la Yegua.



Fuente: soitu.es



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